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19 de marzo de 2026 alquilercompracarlos-iiirent-to-own

Alquilé cuatro meses, ahora la bici es mía: cómo funciona la opción a compra

Diego, 22 años, Carlos III. Empezó alquilando una BH azul. A los cuatro meses decidió quedársela. Las cuentas salen mejor de lo que parece.

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Diego Sanz
Comunicación Audiovisual · Carlos III · Tetuán, Madrid
"El primer mes pensaba devolverla. El cuarto pensaba en cómo decírselo a mis padres que ya era mía."

Cuando MadridBikes me explicó la primera vez que parte del alquiler descontaba del precio de venta, no le presté mucha atención. Estaba más pendiente de saber cuánto pesaba la bici y si entraba en el ascensor de mi piso. Resultó importante después.

Esto va de números, de una BH y de un viaje desde “no quiero comprometerme” hasta “claro que sí me la quedo”.

El punto de partida

Septiembre. Empiezo segundo de Comunicación Audiovisual en Carlos III, campus Leganés. Tetuán → Leganés tirando por cercanías son 50 minutos de puerta a puerta. La bici sale fuera de la cuenta porque son 18 km, demasiado para mí en ese momento.

Pero los días que tengo clase en el campus de Getafe (el de Sociales, donde vamos para algunas asignaturas opcionales), Tetuán → Getafe son 16 km, parte por la R-30, parte por la A-42. Me cuadraría con bici si me animo a hacerlo. Voy en metro y luego cercanías casi siempre.

Mi prima me dice: “Diego, prueba. Si no la usas, devuelves”. Vale.

El alquiler

Llamo a MadridBikes, les explico el caso. Carlos — el mecánico — me sugiere una bici “que no te dé miedo dejar atada en Leganés”. Una BH Topa del 91, azul oscuro, no llamativa, frenos cantilever sólidos, transmisión 3×7. Según él la bici tiene buen rodamiento de transmisión y aguanta los 30 km/día sin quejarse.

90 €/mes, contrato mes a mes, sin permanencia. Cobro en el día 1 de cada mes por Bizum.

Mes 1 (octubre): la uso 4 días en total. 2 fines de semana de paseo por el Pardo, dos viajes a Leganés que abandoné a medio camino porque me cansé y cogí cercanías. Esto no es para mí, pienso.

Mes 2 (noviembre): empiezan las lluvias. La uso solo 5 días. Me planteo devolver. Llamo a Carlos para decírselo. Me dice: “Espera a diciembre, cuando vuelva el sol. Y si no, devuelves sin problema”. Le hago caso.

Mes 3 (diciembre): después de las vacaciones. 14 días con bici. Me empieza a salir el ritmo. Llego a Getafe en 38 minutos, el cercanías tarda 47.

Mes 4 (enero): llueve dos días en todo el mes. La bici se convierte en mi opción por defecto. 22 trayectos.

A los cuatro meses tengo 360 € pagados en alquiler. Y hábito.

La conversación

Día 5 de febrero, le mando WhatsApp a Carlos:

Eh, oye. La quiero comprar. ¿Cómo va el tema?

Respuesta:

Bien. La BH Topa la tenemos a coste 160 €. De los 360 € que has pagado en alquiler te descontamos 60 €. Si te la quedas, son 100 € hoy y la bici queda a tu nombre. Te paso la factura mañana.

Pago 100 €. La bici es mía.

Las cuentas reales

ConceptoCantidad
4 meses alquiler360 €
Compra final (con descuento de 60 €)100 €
Total pagado460 €

Si hubiera comprado en septiembre directamente: 160 € + 50 € restauración = 210 €. Hubiera ahorrado 250 € comprando primero.

Pero — y aquí está el matiz — si en noviembre hubiera devuelto la bici, hubiera pagado 180 € (2 meses de alquiler) y se acabó. El alquiler era mi seguro contra ser yo el problema.

Yo en septiembre no sabía si era de bici o no. Pagar 250 € de más por descubrirlo con flexibilidad me parece justo. Otra gente lo verá distinto.

Lo que añade la opción

El detalle de los 60 € de descuento lo cambia. Sin esa cláusula, alquilar 4 meses y luego comprar sería claramente peor. Con el descuento, la diferencia entre comprar de entrada y “alquilar y luego comprar” se reduce a 190 € repartidos en cuatro meses — unos 47 € al mes, lo que cuesta una cena.

Si esa flexibilidad te vale 47 € al mes, alquilas. Si no te vale, compras directo. No hay opción mala, hay opciones distintas.

¿Tiene sentido para todo el mundo?

Pregunté a Carlos en cuántos casos la gente acaba comprando. Me dijo: “Mitad y mitad. Algunos devuelven al tercer mes y se quedan en metro. Otros como tú compran. Hay un par cada año que alquilan dos años y luego se la regalan a un compañero al irse de Madrid”.

Para mí, el alquiler de cuatro meses fue un período de prueba honesto donde podía haber dicho “no” sin penalización. La compra al final fue informada, no impulsiva.

La bici está aparcada ahora mismo en el garaje del piso. Tres meses después de comprarla, sigue funcionando. Sigue siendo azul oscuro y aburrida a propósito.


¿Quieres alquilar antes de decidir? El alquiler es mes a mes y parte de lo pagado descuenta del precio de venta si te la quedas. madridbikes.com/?ref=blog-diego.

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